Jueves, Noviembre 26, 2009

Retomando. Para seguir la Historia

La vida sabe ser intensa. En sus matices, en sus vértices, en sus lados. La vida va llegando y siempre sabe sorprender. Para mal, muchas más veces para bien. Es cuestión de dejarse sorprender y abandonar las pretensiones. La realidad supera las ficciones.

Vivir más de lo imaginado. Donde uno ve que lo soñado era poco, se encuentra con ese otro que te da vuelta la vida. Aunque no todo es alegría, porque hay que saber soportar las propias limitaciones. En ese punto, nodal, donde la sabiduría se aviva de lo poco que sabe. En ese cruce, tan terrenal como letal, donde la seguridad se desliza por entre los dedos de su caricia. Y tiemblas sin parar.

He vuelto a retomar mis días, donde las alegrías son hermosas compañias y los miedos unos largos cuentos que, ahora, hablan del futuro. Y dejan atrás su pasado. La historia se está hilando, tejiendo con hilos de oro. Ya no se sienten los escombros, sólo se sabe de la briza. Y del huracán.

Cuando uno está alejado, la perspectiva es una risa. Simple, elocuente, evidente y a prueba de tontos. Pero cuando se está adentro, todo es intenso, todo es a puro segundo. Un motor que mueve el mundo. El mío. El que creía fijo. Ese motor gira junto al mío. Y las fuerzas gravitacionales no son como las terrenales, nos impulsan hacia el cielo. No caemos hacia el suelo, pero aún tememos por nuestras vidas.

Y el orden cambia.

El eje se desplaza. No necesariamente se sale de su riel. Pero la cabeza está en los pies. Y los pies caminan sobre el cielo. Las manos en un fuego intenso, con un sol inmenso que acaricia. Y esa caricia que electrifica hasta el último sueño que tenía.

La muerte queda a la orilla. El temor a la perdida ahora es lo primero. Pero por qué pensar en ello, si la vida de ella ya me atravieza. No hay nada que pueda borrar su marca. No hay manera que se vaya de mi vida.

Todo cambia.

Yo pensaba que no tanto.

Retomando, la historia definitiva.


Jueves, Junio 05, 2008

NO ES LO QUE PARECE. Basta de tanta estupidez.

Escrito por Juan Cruz Cúneo

Basta de tanta estupidez. Basta de creer que son el centro del universo, ¿de quién? De alguien que les pregunta, de quien consulta o quiere conocerlos. Que poco tienen en los pies, que tanto se creen si encerrados en sus jaulas no pueden volar. A ellos que no son lo que parecen, que no pueden animarse a vivir por fuera de la estupidez, para no admitir que están enjaulados. Uno a cada lado. Y encima se ponen nerviosos.

Deprimirse o volverse locos. Defenderse cuando nadie los ataca, y atacar cuando nadie quiere tomarse revancha. La ignorancia emocional es la peor de todas las ignorancias. Para quien maltrata desde su jaula, creyéndose la mentira. Esa no es la vida, por más que las plumas se sacudan. Quedate muda, a nadie le preocupa tu canto. Ni los miedos son en vano, por algo estás encerrada ahí. No es por miedo a sufrir, no es por querer vivir sola, es porque no afloja la cadena que tenés en el cuello. El candado es de hierro y tu jaula de cristal. No vas a poder escapar de vos misma. No vas a ser la misma si seguís viviendo así. No podes huir, de tu propia voz interna.

Por si alguien quisiera. Las apariencias no engañan. Es la estupidez humana la que se jacta de cierta prepotencia. Una condena que hace justicia por mano propia. Una voz interna que sabe de tus verdades, por más que te sientas inconmensurable. Sólo sos uno más. Y si pretendes demás verás que la estupidez se apropia de vos y de tu sombra. Y no te dejará llegar lejos. La cadena se ata al cuello, para que las emociones queden estranguladas. No es la espada la que lastima, no es la lanza en la esquina de tu costilla la que derrama las pocas lágrimas que salen de tu costado. Sos vos, el mismo, el que se ha despertado. Otra vez vivo, entre muertos durmientes.

Un tren se aleja ardiente. Su locomotora hecha humo hasta el cielo. No tiene freno, su enojo está desencarrilando. Vagones de inutilidad, cargas de vanidad, pasajeros rumiantes. Todos hacia delante, pretenden ser más de lo que son. Un simple montón, que suma a la mediocridad porque no se animan a estar a la altura de las circunstancias.

La depresión se engancha al final de la fila. Cuando la vida te acerca la cuenta. Y sin receta tenes que pagar, hacerte cargo y estar. Porque consumiste los recursos, naturalmente. Una idiotez inminente se acerca cuando estas por pensar que esto es para cualquiera, y que vos sos especial. Nada te engaña más que la jaula sin puertas. Todas las barreras terminan siendo igual. Una condena certera porque no te animás a volar.

No es lo que pareciera. Lo lamento mucho, a esta altura. Parecía madura, sólo era un espejismo más.

Seguir volando para estar.

Encarrilado.


Sábado, Mayo 31, 2008

HE TENIDO UNA CHARLA CON CUPIDO.

Él me ha dicho que el oro está muy caro, que tiene un sabor amargo en la boca. Que no ha podido salir a trabajar, que está muy deprimido en su cama. Muy solo y sin haber podido ir al supermercado.

Con las persianas bajas y el cenicero lleno de cigarrillos a medio terminar. Me dijo que no puede ni siquiera ir hasta la heladera. Porque el alma muere en pena tanto como muere de sed. Las sábanas no las cambia y la ropa ya no le entra en el lavaropas. Un café sin terminar. Un desayuno sin empezar. La tasa caída sobre el mantel.

Muchas migas en la cama y una toalla que ladra desde el rincón. Los zapatos que se descalsan los pies atrofiados. Y un tobillo cansado de tanto tropiezo y tanto bache del alma. Y en la esquina conversan el frasco y las pastillas que anoche no pudieron dormir.

El mundo dado vuelta. Un baño que no se da una ducha hace días. Mientras la escalera perdida no sabe si subir o seguir bajando. La baranda que se agarra de la mano para no caerse otra vez en la oscuridad. Una soledad que no quiere ser mi compinche ni mi confidente.

Busco una oyente que me de una explicación.

O una vidente que me cambie la visión.

Porque Cupido está tirado en su cama. Y no quiere levantarse el alma ni sacudirse las penas. Parace una tragedia, el mundo espera el fluir de sus flechas.

Los corazones se secan. Un otoño impostor. Un verso que ya nadie compra. Las flechas se agotan y pierden su filo. Doblan cuando hace frío. No pueden con las corazas.

Por eso ese muchacho está en cama. Pero le exijo una explicación.

El mundo no puede sobrevivir sin él. Tiene que hacer su trabajo. Tiene que darme una mano.

La almohada se levanta y levanta las persianas. El sol, en calma, se asoma por la ventana y nos tira el diario de hoy. Las peores noticias están en la tapa, pura muerte y enfermedad. Los jóvenes empiezan a envejecer más temprano. El amor secuestrado está en manos de una pandilla criminal. Y los chistes del final ya no hacen reir a nadie.

Cupido se ha vuelto cobarde. Está cansado de luchar en vano. No me quiere explicar por donde ha pasado. Ni lo triste que está. Le suplico lealtad, le ruego a sus pies clemencia. El mundo necesita de su huella, de la marca de su arco y flecha.

No lo puedo convencer, su silencio es lapidario. Y el mundo un cementerio de corazones.

Pero no todo es en vano. El brillo en las manos le ha devuelto algo a él, mientras me seco las lágrimas. Comienza a hablar.

-Hacía mucho tiempo que no veía a un ser humano sentir y poner el corazón en sus manos-.

Parece que ese es el diálogo. El lenguaje que Cupido entiende.

Parece que he hablado, con el corazón entregado a las manos de la esperanza.

He tenido un diálogo.

Cupido se ha levantado. Y el mundo volverá a latir.


ARGENTINA

Caminas erguida

luchas y camina...

Te herimos...

Te mutilamos...

...Caes...

...Sangras...

...Intentas levantarte

Y lo haces...

...Respiras...

Late tu corazón reuniendo fuerzas

para que no te vuelven a derribar

para no volver a sangrar

y luchas!....

Autora: Alejandra Oviedo


Viernes, Febrero 29, 2008

OTRO VASO DE TEQUILA...

Ella que no me olvida. Y su nombre se resbala por mi tarde gris. Un vaso que no se olvida de los labios que marcaron su final. Una silla vacia que no para de reirse de mi. Una carta escondida en el frasco de tu perfume. Una carta que no me envías, por miedo y por piedad. Una sonrisa que me envidia, todas las mañanas al despertar.

Todo lo que no nos dimos. Hasta esa última gota de cariño que no has podido tragar. Quedo perdida en el olvido, quedo secándose en el fondo del vaso. Un vaso vacío, de si mismo.

Y la botella que no está tan rota. Mira desde lo lejos, a un paso, como te siento. Sin consuelo, porque todo lo que ha dado, se está vaciando en tu boca sedienta. Siempre fuiste hambrienta, pero elegiste beber de todo. No salgo de mi asombro, la botella esta vacia.

Una amistad perdida. Una relación que deja el espacio a otras nuevas. Con quienes se llenan los vasos y la vida. Es pura alegría, la que enciende esas copas de luz.

Un rose, una bebida, una promesa junto a una mentira. Y tu escote que me invita. Tienta e invita. Ahoga y respira. Desde el asombro, ilumina. En un zuzurro se inclina para que suelte mis cadenas. Eslabones que se sueltan para atarse a ti. No me quieren seguir, ya están aburridos de retenerme. Son insolentes, quieren abrazarse a ti.

No podrás salir, de este vaso en mi mano.

Brindo por ti, sé que estás festejando. Las llaves que tienes en la mano, son las de mi encierro en mi vida. Eres como una paliza, tus bromas se burlan de mi. Quieres reir, pero tu corazón sigue pálido. Quieres huir, pero te sigues aferrando. Quieres mi mano, pero me muerdes el corazón. No entiendo tu pudor, si eres una salvaje. No comprendo el temor que te agovia de noche.

Eres una gran confusión. Mezclar el vino con soda.

Te invito. Y sé que insisto. Te provoco y no te logro. Te anhelo, y con coraje me enfrento al desconsuelo. Te puedo, pero no quieres que sea yo. Se que tu recuerdo, en mi encuentra un nido. Sé que en el olvido, sigues recordando. Siento que tus brazos, me extrañan por la espalda. Siento que extrañas, a quien no has perdido aún. Puedo conquistar todos los terrenos desconocidos, pero soy mi propio enemigo cuando conozco las sombras de tus pies.

Estuviste y te has ido. Siempre escribo del olvido, porque sigo recordando. Siempre digo que te has ido, para justificar que aún te tengo conmigo. De esto se trata todo, y son miles de palabras que lo llenan todo. Una barra plagada de esperanzas que ven el amanecer. Cuando el mozo con su sabiduría, trae servida la nueva copa.

La silla ya no está vacia. Un alma nueva llena el vaso. Brindo con los brazos en alto, a mi salud y la de todos mis queridos.

Con una lágrima que se ha ido, a recorrer mi cara. La que ya no está contigo.

Para todos los que han bebido alguna noche con la soledad. A ellos los invito a no estar más solos. Barrer con los escombros que esas personas dejan, cuando se alejan siempre alguien se acerca.

Esa lagrima vieja, se renueva con alegria. Una nueva visita trae euforia y entusiasmo. He recuperado mi vida, por más que sigas teniendo la llave de mi ciudad.

Puedo sobrellevar esa pertenencia. Voy a colgar en esta nueva cantina, las llaves benditas de esta posibilidad. La de ser una vez más. La de renacer en la austeridad y llegar a ser pleno y renovado.

La alegría llena el vaso del consuelo. La euforia se queja porque no entra por el agujero de la cerradura. Tanta blandura suelta, tanta fortaleza escondida. Tanta lealtad vencida porque la mediocridad de siempre.

Llenate el vaso preciosa y brindemos...

Por los que nunca se van.


Jueves, Febrero 28, 2008

HOY ESCUCHE UNA VERDAD... MUY DURA.

Se escuchan muchas cosas, en un mundo que está mas desorientado que amado. Pero hoy escuche una verdad que jamás he anhelado. Una verdad que parece haber lastimado, una verdad que alguien ha pronunciado en el dolor de su alma. Una oferta, barata. Una cuenta que no me cierra.

Pedir permiso para dar. Cuando tantos quieren recibir. Dar implica honestidad, conlleva un acto de bondad, conserva el amor de una persona hacia otra. Preseva de la derrota a cualquier relación sincera. Aleja las penas de ese otro que recibe. Porque cuando uno está triste, el abrazo que se recibe permite olvidar y dejar pasar. Las nubes se irán. El sol le pide permiso a la luna, para sacarla de su cuna y comenzar un nuevo ciclo.

Pero algo me hace ruído. Algo de todo esto no está bien. Una contradicción entre sus partes. "Pedir", "dar" y "el permiso", un acertijo que la esfinge se hace a sí misma.

Conviven en una misma y sencilla fila, una idea que se transforma en actitud. Una razón que se envuelve en su pasión, pero que se lastima con la angustia. Para dar no hay razón, para pedir debe haber un sentido. Pero para el permiso, existe un sencillo acto de respeto. Pero con sujetos que no siempre son respetables. Gemelos ignorantes, las dos caras de la decidia. Un alma que sueña la vida compartida, mientras pinta su cuarto de verde manzana. Invita y se entusiasma al prepararle una sorpresa al amigo. El que llega de imprevisto al destino que lo esperaba, mientras, ella cocinaba un manjar condimentado con amor. Ella da y sin razón, no le hace falta un justificativo.

Pero pide permiso. Cuando las cosas deberían ser distintas. Las puertas del Olimpo podrían abrirse frente a su presencia. Pero ella siente la ausencia de quien debiera valorar cada gesto. Un extraño secreto que los humanos ya hemos olvidado. Y no es en vano, somos tontos irrespetuosos. Amigos sordos que ya no podemos escuchar. Hombres absortos frente a tanta gratitud y generosidad. Los pequeños seres se intimidan un poco, los grandes aplauden con vigor. Ahi se asoma el corazón más generoso que haya encontrado.

Pero es maltratado por la mano torpe de algunos. De los que roban por rencor, cuando la luz los encandila. De los que asotan al corazón cuando han perdido la razón, que ya ni puede vacilar. Aquellos que prefieren el dolor, detrás de un alambrado o mosquitero. Uno siente que el suelo ya no es tierra segura. El lodo asusta, porque no se puede pisar con calma. Y el criterio adelgaza, la tranquilidad se impacienta. Tanta falsa careta, tanto rostro desaparecido.

Mucho sordo creído. Algún misterio que aburre. Siempre es lo mismo. El que aparece pero no saluda. La que miente y oculta sus lagrimas verdaderas, para que la pena no encuentre a quien la extraña. Sola se amarga, porque dio al pedir permiso.

A veces no entiendo al destino, se encapricha con los más intensos. Pone a prueba el esfuerzo de los corazones más generosos. Y llena con primaveras vacías, las alcantarillas de esos roedores hambrientos.

Una mañana no avisa, que la fortuna dejó una carta.

Enviada un día que no existe en el calendario.


Lunes, Febrero 25, 2008

CARTA DE UN ANCIANO DE 33 A UNO DE 34.

Un año más y así se pasó nomás. Tantas cosas por contar, tantos que lo han vivido conmigo. Por más que el destino haya cambiado el camino de unos cuantos que ya no están. Yo me pongo a saltar porque, en este año, empieza la fiesta y no va a terminar. La alegría comienza ya a sentirse por las venas. No es para cualquiera, sólo si quieras aportar podrás estar, eso le dice el año que se aleja.

Allá a lo lejos costó empezar. Con algunas tristezas a cuestas y una pareja descubierta por el fracazo y la piedad. Fue duro soltar, pero quedó un aprendizaje. La recuerdo con lealtad, y no la voy a nombrar porque se pondría colorada. Luego siguieron las cartas, cayéndose al suelo algunas. No es ni por rencor ni por angustia, pero el maso ya no está completo. A veces ni siquiera hay consuelo, volando de fiebre estaba. Y cuando me despertaba, aparecía en lugares distintos. Fue un aviso: "amigo, empezá a cambiar de una vez".

Casi palma otra vez, el pulmón y la pleura se quejan. Un resfrió a cuestas y una crisis que se asomaba. Por la ventana entraba y me haría salir por la puerta. Una pausa que me hablaba. Una familia de fierro que vigila la apuesta. A ellos me quedan todas las palabras de agradecimiento. Un cuidado... como en los viejos tiempos. Haciendo guardia siempre mis viejos. El cachorro estaba enfermo.

A los pocos tiempos, el alma volvió a mi cuerpo. Y el corazón le dijo en secreto... "pulmón, es hora de respirar aire fresco". Y asi lo hizo, por cierto, todo comenzó a cambiar. La amistad empezó a aflorar, eran otros campos. Eran otros encuentros. Totalmente sinceros, para una vida que necesitaba de otras.

Cambié el juego. Abandoné las cartas marcadas y empecé con la danza, me llevaron al tango. Y despierta mi alma, con dos futuras hermanas que me alcanzaron al buen camino. Ya no estaba perdido, estaba otra vez conmigo. Y en pleno vuelo. Bailando la rompieron, una tanguera de sangre y la otra payadora y maestra.

Mis maestros diarios se renovaron. Todo hizo un giro y a Dios bendigo por haberme hecho pasar la crisis. Una vez más, hizo clavar a un hijo en la cruz. Para que encuentre su luz, a los 33 años viejos.

Me llevó más de lo cierto, poder crecer y cambiar. Me fallaron mal, las cuentas no daban 3 días solos. Pero de pronto afloro, de la mano de mis amistades nuevas. Que en realidad son viejas, pero tienen aires renovadores. Y la mitad del año ya se aleja. Para llevarse lo peor del dolor, para alejar a los perros hambrientos.

Termino el año a pleno y comenzaron las vacaciones. Un respiro entre montones. Una bocanada ansiada. El honor hasta las lágrimas. El orgullo a flor de piel. Serme fiel hasta en la fe. Aprender a ver lo que uno vale. Y valor el amor de los que están de verdad. Dejar pasar a los que se van. No retener más a nadie.

Y ya se acercan los 34 con una botella en la mano. Del mejor champoo de la cosecha. Con la experiencia que añeja y las ganas que renuevan. El alma está a plena y la felicidad enciende la luz.

Otro año comienza. Un paso más para dar. Un paso enorme otra vez.

Feliz cumpleaños amigo.


Martes, Febrero 12, 2008

ESTE CRUDO INVIERNO...

Empezar una mano con el cuatro de copas, es empezar por atrás esta gran ronda. Un invierno más que no se agota, de llenar de pinguinos una cama aburrida que no conoce ya de abrazos ni de mimos. Es la de un amigo, yo no tengo nada que ver.

Un invierno frío. Muy lejos de la primavera. Una temporada incierta que ya la memoria no recuerda su comienzo. Allá, en los tiempos inciertos donde todo era papel picado y ruido a fiesta. Allá donde ya se esconden los buenos tiempos, bebiendo una cerveza ya añejada. Olvidada porque nadie más la agarró del pico.

Un invierno frío, que se hizo amigo y no se quiere ir. No quiere dejar de sentir que es protagonista de una vida, que espera una brizita de calor. Un olor perfumado que venga a rescatarlo. Y por fin salga el sol.

Un invierno azotado por las sombras del sol, que el calor está atrazando. Alguien que se ha tomado todo un río y no puede olvidarse el olvido que la trae siempre un poco más. Es lo de siempre, cuando una copa se rompe, el tiempo tarda en secar el pegamento de los restos. Maestro, casi experto de una ceguera que no puede dejar de mirar. Por la ventana incierta, ese paisaje que aún no trae las flores de la primavera. ¿me habré olvidado de sembrar esta tierra?

Tal vez fue la enredadera la que terminó de ahogar, a esas hermosas bellezas que no se acercan, para hacerme brotar. El capullo que luego hace fruto, si encuentra donde germinar. Una escarcha que no deja de enfríar las sábanas viejas con demasiadas cicatricez que no puede planchar. Serán las arrugas, que el tiempo dejo olvidadas. Serán las marcas que una almohada se ha llevado, a otro lugar.

Por la epoca y los tiempos, a este invierno le queda poco tiempo. Porque veo muchas primaveras alrededor, muchas hermosas y bellas que empiezan a cosechar la alegría, porque la primavera las invita. Y ahora me quieren combidar.

A ellas les agradezco la intención y el consuelo. Dicen que no hay perro viejo, si aún sigue siendo sabueso. Dicen que lo aprendido no se va con el olvido. AUnque las dudas se acordaron de mi. Y me perdi en la ronda del sorteo. ¿Perdí mi número viejo? Se me habrá caído al suelo? Espero poder levantar, las miserias que se transforman en grandezas, pequeñeces que se enrgandecen, y levantan el ego hasta el cielo. Una herramienta que encuentra su tuerca para atornillar. Una llave inglesa que en la argentina, se siente extranjera, porque nadie le da bola. ¿Se habrá oxidado?

Ya se acerca. Lo sé y el cambio así lo anuncia. Es una denuncia, porque la primavera viene tardando más de la cuenta.

Estamos en febrero.


Viernes, Diciembre 21, 2007

¿DÓNDE QUEDÓ LA AMISTAD? Sobre la mesa de un bar...

Hay miles de maneras para arruinar una amistad. El hombre se las ingenia todo el tiempo para innovar, para encontrar una nueva forma de arruinar aquello que, en algún momento, parecía indestructible. Sin embargo, lo logra. Siempre lo logra. Siempre se sale con la suya. Y tira a la basura algo sumamente valioso como es la amistad. La elaborada por años, la añejada por tantas tardes compartidas. Pero como el buen vino, tarde o temprano desaparece. Y sólo queda una botella vacía.

Vacía de esos momentos. Perdida en el anhelo de volver a beber de aquellos encuentros que tanto se han disfrutado. Pero es en vano, esa botella ya está vacía. Ya está perdida la amistad. Y fue sobre una mesa de bar. La que siempre fue testigo y ahora es cómplice...

De una lágrima que se derrama porque "todo tiene un final". Porque ya no se preservan las amistades. Ya no son "los tesoros valiosos" que supieron enorgullecer a dos compañeros que, luego de ser amigos, fueron hermanados. Para ser alejados. Sin contacto ni sinceridad.

No hay honestidad que mantenga la mirada en el otro, si el puñal se escapa por la espalda. No hay amistad que pueda contra la falta de sinceridad, contra el coraje perdido en excusas que no alcanzan, que no llegan a estar a la altura de las circunstancias.

Porque "el cara a cara" es lo que sostiene, lo que desmiente y lo que perdona. Una mirada que no puede sostenerse por sí sola.

Una lastima. Pero la amistad se quedó al costado de la ruta. Mordiendo con furia, una banquina plagada de accidentes.

Una mesa llena de vasos vacíos. Y una botella rota.


Martes, Diciembre 11, 2007

EN UNA MENTE RACIONAL... ¿entra la Fé?

Hoy sigo molestando con mis preguntas. Hoy sigo impacientando a aquellos lectores que esperan encontrar unas líneas interesantes sobre las profundidades de la vida, y les doy unas pocas palabras inquietas sobre las cuestiones cotidianas de aquellas personas vivas.

Para los que esperan con Fé encontrar unas buenas letras, otra vez los decepcionaré, esta vez les doy estrofas de una vida inquieta. La de una amiga. Que espera y no desespera, que se ríe cuando le digo que tenga Fé en la Providencia. Y me olvido que es una mente racional, en un cuerpo femenino. Una mente escultural, producto de la lógica y la experiencia de vida. Una persona magistral que espera... y no se anima a desesperar.

Y, para no perder oportunidad, le sugiero que tenga Fé. Es una mente racional, ¿de qué le estoy hablando? tal vez de la Esperanza, del Dar, de lo que se merece y lo que me encantaría que recibiera. De lo que sueña y ojalá, algún día, vuelva a vivir. De la Trascendencia, de aquello que nos sorprenda, de lo inesperado de la Vida, que uno espera todos los días. De eso le hablo. Y para ser justo y sincero, ella también me lo dice.

Tal vez somos dos ingenuos, que no queremos despertar al otro de su sueño. Tal vez seamos dos ejemplos, vivos, de la época medieval y sus caballeros y doncellas.

Tal vez, solo tal vez, Walt Disney despierte algún día. Y todo sea como en Disney.

Ella se ríe de mis ironías, mientras la vida se burla a veces de mí. Y juntas se ríen, porque saben de mi humor negro. Porque saben que espero y siempre esperaré más de la vida. Porque prefiero morir de intriga, que vivir una pesadilla, o despertar y que la vida no sea más que eso. Eso que algunos están convencidos que es... la nada. Prefiero arder en las llamas de la curiosidad, pero investigar los rincones del deseo. Buscar y buscar, porque sé esperar. Y a ella le digo lo mismo.

Su hombre llegará, de eso estoy seguro. Pero ¿mientras? esa es su pregunta recurrente. Porque la siente, porque se le escabulle de los dedos. Porque siente y en eso es valiente. Porque no tiene ni un gramo de cobardía. Tal vez porque la envidia le ha desgarrado a alguna amiga. Tal vez porque ella eligió aprender de las situaciones. Y si la vieran, se olvidarían de los rencores para aprender a vivir con el coraje que ella tiene.

Porque aprendió a mirar el pasado, con una mirada amenazante "para que no se le ocurra volver". Porque no le hace falta entender, para que te sostenga y te respalde. Porque sabe que nunca es tarde, para darle una mano a un amigo. Porque te hace sentir un "elegido" al momento de hablarte y de escucharte.

Y eso que comencé diciendo que era una mente racional. Claro, omití la mitad restante del asunto. Tiene un corazón plagado de lealtad, enorme como para el cuerpo de una gigante. Inmenso para el que necesita de un abrazo de amistad, y un abrigo en la madrugada. Palpitante e intrigante, porque ama a sus hijos con pasión, al punto del ardor de darles la libertad para que vuelen. Y hay que ser muy valiente para soltar a "esas enormes criaturas" al mundo, sin vacilar porque lo van a movilizar, porque los he visto y son dos niños impecables. Inteligentes y brillantes, que te sacuden con sus frases emergidas de una sabiduría que no se condice con la edad. Que le dan a una espatula de asado, la magia de ser lo anhelado, el sable del poder o el trofeo más grande.

Ella es la madre. Ella es la responsable de semejantes alas. La que sin fé anda por la vida, ahora a pie.

Porque espera poder viajar en su "black horse", que pronto llegará. Si la consesionaria se lo dá, o prefieren morir en poco tiempo.

A esa persona lógica y tan racional, le digo desde este pequeño lugar del mundo, date un segundo para sentir la Fé y poder esperar que el tiempo cumpla... con sus tiempos.

Y (Fe-de) esperar.


Domingo, Diciembre 09, 2007

AMARSE A UNO MISMO. ¿Es mejor?

Parece una moda, más allá que detrás esten las carencias. Pero fácilmente se encuentra a muchas personas amandose a sí mismas, como si fuera lo mejor, como si fuera simple. Y es mejor amar a otro.

Cuando uno se ama a sí mismo en exceso, se pierde mucho en el camino. Y se llenan las bolsas, de basura propia. Porque aparece la ira, emerge la envidia y sale el rencor a pasear por ahi. Emergen las mentiras y el espejo flagela todas las mañanas. Nada queda en casa, todo sale a la luz. Nadie tiene actitud, todos matan por ser primeros. Ni principios ni secretos, nada puede ser real. Entonces queda escapar, del amor sincero ya nadie sabe nada.

Cuando en realidad se ama, se ganan muchísimas cosas. Se ama y uno se calma, más allá de estar sintiendo intensamente. Se acompaña y nunca más uno está solo. Cuestión que ya no preocupa, la soledad ya se siente en compañia, se siente querida, es amada por alguien. Uno es respetado, llega a ser aceptado; en tanto en el amor propio todo pende de un hilo. Todo es relativo, porque a uno nada le alcanza. En cambio, a aquella dama le sobra de todo, por todos lados. Amor y gracia, una sonrisa que ilumina, una caricia que mima, un rose que estremece el alma. Intensa y apasionada, sus defectos no son un eclipse para ella. Sus más sinceros secretos, ahora son compartidos por la vida. No hay más mentiras, la transparencia se ríe a carcajadas.

La naturaleza sabe del alma. Ya no se busca en el espejo.

Yo aún no entiendo cuál es la ganancia de amarse a sí mismo.

Un refugio perdido, plagado de fantasmas que agobian. Y cansan a cualquier alma, por más preparada que esté. Ya no se puede esconder, uno de uno mismo. Es la cruel venganza que este mundo nos ha preparado. Una trampa que alcanza las peores carencias que se puedan tener. Cuando se habla de perder, la propia aceptación. Y se llenan de rencor, lastiman a otros antes de ser heridos. Por un partido perdido, por una mirada que ya no mira. Y nadie admira, todos compiten por una lápida en el cementerio.

Terrible desconsuelo, cuando se dan cuenta ya es tarde. Se creen los más grandes, pero se sienten nada a la hora de ser. Porque el amanecer, no sale de noche.

Se escudan en el temor al sufrimiento. Por si alguien los lastima. Pero no se fijan en la peor de las crueldades en las que caen. Ser los autores del dolor ajeno. Un misterio que no tarda en resolverse. No ser inocentes, matar por miedo a perder. Una pena fiel a los pobres de alma y de espejo. Un destello que no los ha reconocido desde el principio, fieles enemigos de su intimidad; desconocidos de la realidad de aceptarse tal cual son.

El amor es entre dos. Sino no es amor genuino.

Por más espíritu divino, por más grandeza y popularidad. Por más deidad que se crea, por más que el espejo lo engañe a diario. No hay nada más cercano que la persona amada, cerca de uno.

El amor de uno, siempre es para otro.


Sábado, Septiembre 22, 2007

DOS SERES en el PAÍS DE LA NADA (Alejandra Oviedo)

Dos seres de países fantasmas

vivían abatidos sumergidos en la nada.

Un día uno de ellos abrió una ventana

y se encontró con el otro sentadito de espaldas,

¡lo llamó!, ¡ le preguntó cómo se llamaba!

y obtuvo como respuesta una sola palabra

ya que su alma estaba muy solitaria.

Pasó un día y volvió a abrir la ventana

y allí estaba como siempre esbozando dos palabras.

Por necesidad de encontrarlo todas las mañanas

continuó con el acto de abrir la esperanza

porque no estaba solo sumergido en la nada,

existía otro ser igual y lo acompañaba.

Comenzaron a ver un horizonte de encantos,

había flores, soles, mariposas color esmeralda

y las tinieblas de la nada se tornaron en aguas claras...

A su manera y sin saberlo ellos se ayudaban

preguntándose hasta cuándo, si existía un siempre o un mañana

entonces uno le dijo al otro...¡con el presente nos alcanza!

para observar de la nada un paisaje de magias.